EL REY VIKRAMA EN SU CORTE

Pradhanakarma
Om Shram Shri Shanaishcharaya Namaha
Capítulo I
El Rey Vikrama Delibera en su corte sobre cuál de los nueve planetas es superior
El heroico Vikramaditya gobernó en otro tiempo la sagrada ciudad de Ujjayini. Era un rey sabio, intelectual y profundamente filántropo, firmemente aferrado a la rectitud y siempre dispuesto a aliviar las miserias de sus súbditos. Protegía a sus ciudadanos con el mismo cuidado y afecto con que un padre protege a sus propios hijos, y ellos, a su vez, lo honraban y respetaban como a un verdadero padre. Durante todo el reinado del rey Vikrama en Ujjayini, la rectitud y la buena conducta impregnaron cada rincón de su reino, haciendo que sus habitantes vivieran con felicidad, armonía y prosperidad.
El rey irradiaba una presencia luminosa y majestuosa, y ese resplandor atraía hacia su corte a las mentes más brillantes y sabias de su tiempo, provenientes de las diez direcciones. Así como las abejas son atraídas irresistiblemente por el néctar de una flor, los grandes eruditos acudían a la corte del rey Vikrama para participar en profundos debates y deliberaciones. Del mismo modo en que la abeja ayuda a multiplicar la vida de la planta, el rey enriquecía y expandía su propio conocimiento mediante aquellas discusiones expertas sobre religión, moralidad, filosofía y asuntos de estado. Eran temas complejos y delicados que requerían largas reflexiones, intensos razonamientos y cuidadosas deliberaciones antes de llegar a una conclusión definitiva.
En cierta ocasión, el rey Vikramaditya se encontraba serenamente sentado en su majestuosa corte. El humo aromático del incienso ascendía lentamente alrededor de su trono, mientras a su alrededor se reunían especialistas en rituales védicos, ministros de estado, cortesanos y grandes pundits. Después de que aquella noble asamblea abordara diversos temas antiguos y preliminares, la conversación se dirigió hacia un asunto que despertaba un especial interés en el corazón del rey: deseaba descubrir cuál de los Nueve Planetas era el más superior y poderoso.
Entonces fueron convocados los adoradores de cada uno de los respectivos planetas. Cada graha poseía devotos profundamente entregados a su culto, y entre todos ellos destacaba el gran Varajamihira, quien había cruzado con éxito el vasto océano del conocimiento astrológico. Cada participante defendía con sinceridad y fervor al planeta que veneraba. Debido a las prolongadas austeridades, oraciones y actos de adoración que aquellos devotos ofrecían a los planetas, los devas planetarios les habían concedido atributos y cualidades correspondientes a las energías de los grahas que adoraban. Tales atributos resplandecían claramente a través de los colores, las vestimentas y la presencia de cada uno de ellos.
Un profundo silencio descendió entonces alrededor del trono. Cada oído permanecía atento y cada mente concentrada, mientras los grandes expertos se preparaban para exponer sus opiniones y defender la supremacía de los planetas que representaban.
- Ramanuja Das
- on May, 28, 2026
- LA GRANDEZA DE SATURNO
